El eje del debate pasaba por la tricotomía: si contruyo ambas cosas juntas, es un caos organizacional (por la dependencia mutua); si construyo primero la arquitectura, el negocio no va a ver resultados durante un tiempo y eso el negocio suele cortarlo por lo sano; si construyo primero el negocio… después cómo meto la arquitectura debajo? (algo así como ponerle piso de parquet a una casa antes de nivelar el terreno)
Esto había surgido de unos problemas de calendario que ellos venían arrastrando. Mi postura era y es clara: "lo menos malo es hacer ambas cosas juntas". Claro, la pregunta siguiente es "cómo manejamos el stress de coordinar ambos equipos -arquitectura y negocio-". Existen prácticas que ayudan a mitigar esos efectos. Prácticas que comenté en este post: "Arquitectura y Aplicación: el huevo y la gallina". Luego a ese post se prendieron otros amigos como Borja (de Slinges y activo comentarista de este blog)
El tema fue escalando y, un día de Febrero, de la revista chilena Digital (tecnología) se manifestaron interesados en publicar una opinión firmada al respecto. Eso sí, la premisa, no más de 2000 letras!! (Repito, no dije 2000 palabras: DOS MIL LETRAS)
Que justo a mí me pidan que sea más conciso es una tarea titánica. Pero lo logramos. Y acá estamos:
Fig. 1 – El cholulo del mes
Para cuando articulo en el Architecture Journal de Microsoft, la hinchada te lo pide. Byee
Halagador pero me queda grande ese journal a mí. Gracias igual