Pensamiento Lateral: Creatividad para Salirse del Montón

"Nunca la vida es tan precisa
Nadie tiene esa fija
Que te saca del montón
Y te muestra algo mejor"
(Fragmento de "Desconexión sideral",
Bersuit Vergarabat, 2001)

 Supongamos  que hiciste un generador de código que, dado como input el string de conexión a una base de datos, es capaz de generarte clases que mapean las tablas relacionales y contienen ya toda la lógica CRUD (por create, retrieve, update, delete) incluyendo ciertas validaciones basadas en los constraints (condicionamientos) del RDBMS (manejador de base de datos) que tu generador es capaz de detectar. Siempre suponiendo, imaginémonos que incluyendo accesos específicos a la base de datos para recuperar esos constraints y generar código que contemple los mismos (y enmascare errores o evite round-trips innecesarios a la base), el generador crea y compila una clase basada en una tabla en 1’23” (un minuto veintitrés segundos)

Si tu base de datos tiene sesenta (60) tablas y el generador va a generar lógica para todas ellas, una atrás de la otra en forma secuencial, en cuánto tiempo generó las sesenta clases?

Acostumbrados, como nos enseñaron desde chicos, a razonar en forma aritmética y lógica, para responder a la pregunta de recién la mayoría de nosotros va a querer aplicar la regla de tres simple que nos enseñaban al terminar la primaria:

"Si x me cuesta k, y me costará yk/x"

Especializando la regla de tres a este caso,

x = 1, k = 1’23”, y = 60

Por consiguiente, la respuesta es 60×1’23”, igual a… igual a… dejame pensar… un minuto por sesenta da una hora, y veintitrés segundos por sesenta… ché, nadie tiene una maquinita!? A ver, vos, fijate si con el Excel ahí me podés hacer esta cuenta… Pero mirá que tenés que redondear, eh? Porque es una cuenta de tiempo, y si te pasás de sesenta tenés que convertir eso a minutos y agregarselo a los minutos… un bardo…

No, el bardo no es la cuenta redondeando tiempos. El bardo es no apiolarte que estás multiplicando justo por 60: la base del sistema sexagesimal que se usa para medir el tiempo. Entonces, sin calculadora ni Excel ni redondeos ni nada te digo

Rta: tu generador de código va a generar lógica para las sesenta tablas en una hora veintitrés minutos (1h 23′, es decir, queda todo como está excepto que los minutos ahora son horas y, los segundos, minutos)

Estaba mal hacer la cuenta en serio? No, no estaba mal pero como en muchos casos se suele dar, te lleva a la solución por un camino predecible, de final conocido, aunque más largo que caminos alternativos que simplemente desechamos por falta de creatividad. Y no es que no seamos creativos! Seguro que varios de los que nos mandamos a contestar por el camino largo, solemos ser creativos ante aquellos problemas que claramente requieren de una solución original

En cambio, frente a situaciones donde una solución conocida es aplicable, echamos mano a la misma sin complicarnos la vida con divagaciones metafísicas, aunque -como en este caso- el camino optado era indudablemente más complejo que el que consideraba que se estaba multiplicando por la base del sistema de medición

Y es que la gran pregunta que todos nos debemos hacer es… si aplicar una solución creativa puede salir más barato que una solución aritmético/lógica conocida… cuánto más caro pueda ser encontrar rápido esa solución creativa?

Y es verdad. Ser original es ante todo una manifestación de deseo, todos nosotros por momentos nos creémos que somos innovadores, creativos -o te lo terminan haciendo creer quienes admiran lo que hacés-, hasta que te enfrentan a una situación donde se te explicita "dale, ahora usá tu creatividad y resolvé este balurdo". Y zás… te bloqueás. Te tarás. No se te ocurre un soto, una porque están todos mirandote y otra porque te da miedo de decir una ganzada bajo presión y que a partir de ahí empiecen a desconfiar de tus habilidades

Pero la buena noticia que te vengo a traer, es que hay alguien que estudio el orígen de la conducta creativa y concluyó que es posible laburar la croqueta para ser naturalmente creativo (y a la vez productivo) en todos los ámbitos (en el laburo, en la pareja, la familia, en la calle, el colectivo, etc)

El buena onda que nos dice "vamos que tú puedes!" se llama Edward de Bono (psicólogo maltés nacido en 1933). De Bono acuñó en 1967 el término "Pensamiento Lateral" ("Lateral Thinking") para referirse a un tipo de pensamiento alternativo a los paradigmas de razonamiento aritméticos y lógicos que nos enseñan desde chicos (de Bono los llama "pensamiento vertical"). Su objetivo no es abolir las formas de pensar tradicionales sino complementar y enriquecer a estas con nuevos estilos de pensamiento que, por no desarrollarlos, los tenemos atrofiados

El libro base en que enuncia todo esto se llama, sin romperse mucho el mate, "El Pensamiento Lateral" ("The Lateral Thinking") y es hasta el día de hoy un best-seller (el año 2010, o sea dentro de tres años, va a cumplir 40 años dicho material). En sus propias palabras

"En el pensamiento lateral se busca a veces información que nada tiene en común con el problema que se estudia; en el pensamiento vertical sólo se busca lo que está relacionado con dicho problema. (…) El pensamiento lateral no pretende sustituir al pensamiento vertical: ambos son necesarios en sus respectivos ámbitos y se complementan mutuamente; el primero es creativo, el segundo es selectivo"

En el libro destaca las actitudes hacia un desarrollo del pensamiento lateral y ofrece ciertas técnicas para comenzar a pensar de costado sin caerse. Estas técnicas, como contaba antes, hoy son seguidas por legiones de personas, en forma individual, o incluso a nivel organizacional, para mejorar la productividad de los resultados basados en la toma de decisiones

Existen, asimismo, infinidad de libros para ejercitar, fortalecer o al menos testear qué nivel de creatividad aplicamos para resolver problemas. En Argentina, particularmente, Ediciones de Mente lleva editados varios de estos libros que se suelen dividir en tres secciones

  • Los acertijos a resolver
  • Claves para orientar a los que, como yo, al principio no sabemos para dónde disparar
  • Las soluciones (al fin)

De Bono escribió otro best-seller llamado "Seis Sombreros para Pensar" ("Six Thinking Hats", 1985), que merece la pena referirme en otro post. Lo único que voy a anticipar es que, para los que quieren ir de lleno y a full con el pensamiento lateral, se les sugiere comenzar entendiendo los mecanismos de pensamiento paralelo (los seis sombreros) con los que la mente opera

Quiero mostrar con otro ejemplo cómo el pensamiento lógico a veces nos lleva a pisar el palito (en realidad no es culpa del pensamiento vertical sino nuestra en cuanto al uso limitado que le damos): se nos pregunta si existiran dos números enteros que multiplicados entre sí den por resultado 11 (once). La primera reacción que yo tuve, desempolvando inmediatamente recuerdos de Álgebra de la facu, es que por ser 11 un número primo, no existen dos enteros diferentes de 1 y de sí mismo, (o sea 11) que sirvan de divisores del número. Con lo cual mi conclusión atolondrada fue "no, no existen". Y al revisar la respuesta me encontré "sí existen: 1 y 11 multiplicados entre sí dan por resultado 11". Gajes del oficio

En cambio está anécdota que te voy a contar ahora como cierre del post es mucho más impactante: al final de la Segunda Guerra Mundial, un equipo de técnicos de la aviación norteamericana estaba revisando aquellos aviones que habían logrado volver, con el fin de brindar recomendaciones para bajar la vulnerabilidad de los mismos en los futuros modelos. Casi todos ellos presentaban daños sustanciales en varias partes, y curiosamente había partes que no presentaban daños en ninguno de ellos. Todos los técnicos recomendaban reforzar aquellas partes que al menos en algún avión aparecían dañadas, comenzando antes por las que estaban dañadas en más aviones. Excepto uno sólo de ellos, que sugería reforzar aquellas partes que no presentaban daños en ninguno de los aviones, quizás también usando parte del presupuesto para reforzar esas partes que estaban averiadas en un número bajo de aviones

Su explicación? Lo que ellos estaban analizando no era el universo completo de la flota norteamericana, sino tan sólo aquellos aviones que consiguieron regresar. Por ende, existía evidencia en los mismos de que, aún con ciertas partes dañadas, esos aviones habían logrado volver. Esto le daba a pensar que aquellos aviones que sufrieron daños en las partes que estaban sanas en todos los que volvieron, fueron los que quedaron fuera de combate

 

PD: querés empezar ya a cebarte las neuronas con acertijos de ese estilo? Metete por acá, http://www.geocities.com/siliconvalley/pines/7894/acertijos.html, y dale las gracias a mi amiga Silvia (la ninjutsista Deianeira) que me arrimó ese link valiosísimo

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